Un aparcamiento recién pintado hace mucho más que mejorar el aspecto de la propiedad. Las marcas viales claras y correctamente situadas ayudan a organizar el flujo de tráfico, definen las plazas de aparcamiento y las zonas peatonales, y facilitan a los conductores la circulación por el aparcamiento. Tanto si se trata de repintar un aparcamiento ya existente como de marcar una superficie recién pavimentada o sellada, para conseguir unos resultados de aspecto profesional hay que empezar mucho antes de aplicar la primera línea de pintura. Una preparación adecuada del pavimento, un trazado preciso, la pintura de señalización vial adecuada y un equipo de trazado de líneas correctamente ajustado desempeñan un papel crucial en el resultado final.




